miércoles, 27 de octubre de 2010

¡Que viene el zombi!


Las historias de muertos vivientes han ido perdiendo la capacidad de sorprender con el paso del tiempo; sin embargo, todavía pueden ser muy divertidas. Están en todas partes: novelas, tebeos, dibujos, películas, videojuegos... ¡Son una plaga! Tal cantidad de historias basadas en los "podridos" hace que la calidad de las mismas sea muy dispar, desde auténticas obras de arte a bodrios infumables. Hemos visto a estas criaturas caminar trabajosamente en busca de cerebros, dar saltos en trampolines -ese Uwe Boll-, correr más que el mismísimo Carl Lewis e incluso conducir un taxi. Unas ideas son más afortunadas que otras y la originalidad se ha esfumado; pero algunos conceptos no necesitan ser originales para funcionar, una muestra de ello es el exitoso cómic The Walking Dead, del que han hecho una serie de televisión que podremos disfrutar el cinco de noviembre. Al parecer los zombis son capaces de propagar el terror hasta en los clásicos literarios, pues se ha puesto de moda combinarlos, yo no sé qué opinar respecto a eso porque no me tomé la molestia de leerlos, por una parte creo que pueden ser unos libros simpáticos y por otra quizá sea un sacrilegio; supongo que depende en gran medida de la habilidad del escritor al que se le encargue este tipo de narraciones.


Dentro de los videojuegos la cantidad enorme de títulos que incluyen zombis entre los enemigos es abrumadora, y algunos son o fueron de los mejores en su género. Posiblemente el más representativo sea el Resident Evil, juego que además ha sido adaptado a la pantalla grande. Qué decir del cine, ¿alguien no ha visto una de zombis?  Algunas películas son archiconocidas como La noche de los muertos vivientes de George A. Romero, un buen film que no envejece. Otras, no tan conocidas, son tan malas que hasta hay gente que las ve por pura diversión, un ejemplo de esto sería Zombie Wars o la terrible House of the Dead, donde veremos a las cámaras girar 360º alrededor de los protagonistas varias veces antes de comenzar la acción, clichés ofensivos y unos chistes "fantásticos", lo mejor es cuando le preguntan el nombre al capitán de un barco:
¿Cómo se llama?
 Kirk
Anda, como el de Star Trek

Los zombis son tan persistentes que consiguieron invadir hasta los juegos de rol, no es de extrañar, la idea de tener un personaje que debe sobrevivir a toda costa en un entorno plagado de no muertos es muy atractiva, más aún si podemos escoger entre muchas clases distintas: El cura, la animadora, el motero, el científico, el jugador de rugby...



El juego también cuenta con distintos tipos de muertos vivientes, si la memoria no me engaña creo que también había  varios suplementos que contemplaban una cantidad ingente de diferentes tipos de personajes y aventuras; ya saben, la clásica estrategia comercial de dividir un producto para obtener una mayor cantidad de ganancias. A pesar de eso, si el bolsillo lo permite, es una buena opción para combatir una tarde aburrida.

Ayer encontré un juego gratuito fácilmente descargable de la página oficial, se llama Plantas contra Zombis y aunque en un principio puede parecer una tontería, es en realidad bastante divertido; yo de todas formas opté por no descargarlo ya que a pesar de ser gratis, piden permiso para indagar en el PC en busca de información que les pueda interesar.

Hay una enorme dicotomía de opiniones en lo que se refiere a los zombis, ¿son un recurso sobreexplotado que debería desaparecer? ¿Son unos monstruos geniales capaces de hacer que el lector o espectador suelte abundantes carcajadas? La realidad es que todavía se hacen productos con estos entrañables y porfiados perseguidores de cerebros, y seguramente se harán muchos más durante los años venideros. Cualquier día veremos en las librerías una guía de supervivencia por si los zombis aparecen; un momento, creo que ya he visto una...

lunes, 25 de octubre de 2010

Myst


"Primera obra narrativa inspirada en un videojuego, Myst constituye una excelente trilogía literaria que recorre el tiempo y la historia de los mágicos parajes de la tierra de D`ni. Un mundo antiguo e inundado de luces y sombras, donde la traición y la lealtad, la desolación y la camaradería, alientan los fuertes y contrastados caracteres que han forjado su larguísimo devenir. Tierra de aventuras y laberintos herméticos, Myst cautiva y atrapa a quienes se atreven a adentrarse en sus dominios."

Sinopsis:
"Durante toda su infancia, Atrus vivió en un estéril y duro desierto, bajo la bondadosa tutela de su amada abuela Anna; pero, cuando la adolescencia aún  se dibujaba en su cara, su padre, Gehn, regresa del pasado. Viene a buscarle para llevarle consigo hacia las lejanas tierras de la ancestral civilización D`ni. Es en aquel mundo arrasado donde Gehn pretende adoctrinar a Atrus en la fascinante y mágica tarea de crear mundos; un trabajo ímprobo que el joven empezará afrontando rodeado de textos tomados de la biblioteca de los antiguos. Consciente del poder adquirido, Atrus se da cuenta de que los enigmáticos principios que ha estado transcribiendo le permiten crear utopías de proporciones universales. Pero ese fascinante poder también será el inicio de un cruento enfrentamiento con su padre, cuando Atrus intente, a través de los ritos de iniciación aprendidos, salvar un mundo que se extingue."

"El libro de Atrus, la primera parte de la trilogía
Myst, constituye el inicio de la saga de la antigua y cautivadora civilización de los D´ni. Una obra que junto a El libro de Ti´ana y El libro de D´ni, corresponden a la primera adaptación literaria inspirada en el ya clásico videojuego Myst. Una cerebral y extraordinaria aventura, que encuentra sus más profundas dimensiones y resoluciones en la presente obra narrativa. Con las historias de Atrus, Catherine y Ti´ana y la auténtica caverna y laberinto de los antepasados que conforman las mágicas y sugerentes tierras de D´ni."


Al principio me mostraba reacio a leer una trilogía basada en un videojuego, pensaba que sería algo comercial que buscase la venta fácil aprovechándose del nombre de una aventura gráfica excelente. Un prejuicio equivocado, en cuanto le di una oportunidad a los libros de Rand Miller y David Wingrove descubrí unas historias tan llenas de misterio como los juegos, resultando ser una experiencia que me ayudó a comprender mejor el mundo de Myst. Estos tres libros son divertidos y originales.

El célebre juego también es muy bueno desde mi punto de vista, aunque requiere tener un poco de paciencia a pesar de no poseer puzles muy complejos; sobre todo en algunas partes, como las tuberías por donde tenemos que conducir el agua o la vagoneta. Consiguió vender doce millones de copias y obtuvo el premio al juego más vendido hasta 2002, año en que los Sims superaron esas ventas.  Yo únicamente conozco bien el primero, así que del resto que han ido saliendo me abstengo de opinar.


jueves, 21 de octubre de 2010

Por un puñado de dólares


Sinopsis:
Un pistolero a sueldo llega a un pequeño pueblo mejicano donde dos familias de contrabandistas enfrentadas, los Rojo y los Baxter, conviven a duras penas intentando destruirse mutuamente para hacerse con todo el negocio de las armas y el alcohol. Viendo una oportunidad para hacer dinero, el pistolero empezará a ofrecerse a unos y a otros indistintamente en un peligroso juego.

Es la primera entrega de "La trilogía del dólar", dirigida por Sergio Leone en 1964 y protagonizada por Clint Eastwood en el papel que lo lanzó a la fama. Se rodó en España y tenía un argumento basado en la película Yojimbo de Kurosawa, eso le trajo al film varios problemas legales que por suerte no evitaron su lanzamiento. Pertenece al subgénero llamado despectivamente "Spaghetti Western"; nos muestra unos tipos rudos típicos de estas películas, destacando "El hombre sin nombre", personaje que inspiró al señor King para crear a Roland, el vaquero que se desvive por encontrar una torre oscura. No hace mucho tuve la oportunidad de ver Por un puñado de dólares por primera vez, prenguntándome por qué el celuloide habrá desechado este subgénero, hasta el punto de que ahora casi ha desaparecido, salvo por algunos directores actuales que lo saquean como vulgares bucaneros para rellenar y mejorar algunas de sus películas altamente comerciales.

El objetivo de esta entrada -escrita rápidamente porque dispongo de poco tiempo esta semana- es recomendarles una buena película que viene de una época en la que el cine era diferente, sin tanto remake, tiempos bala, violencia gratuita, cadenas de casualidades imposibles, música hiriente, cámaras temblorosas, ambientes cursis y un largo etcétera. Si aún no la han visto, tendrán la oportunidad de descubrirla; si ya la conocían, comprenderán el porqué de esta entrada y mis quejas. Por supuesto estoy generalizando, todavía se hacen películas buenas; pero son las excepciones que confirman la regla. Después de Por un puñado de dólares, vendrían La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo, dos films magníficos y archiconocidos que derrochan estilo y marcan tendencia. La combinación Morricone-Leone no suele defraudar a menos que el género no sea del agrado del espectador, algo que depende de gustos personales.

Dicen que los tiempos pretéritos parecen mejores, en materia de películas yo creo que lo son.

lunes, 18 de octubre de 2010

Viaje a las estrellas


No me considero un fan de Star Trek, pero es con diferencia la serie de televisión que más me ha gustado de todas las que he visto. Esa es la razón de que a veces deje algún guiño en mis textos que haga referencia a ese mundo utópico, donde los seres humanos han llegado a donde nadie antes ha podido llegar. Gene Roddenberry es un optimista que nos legó su forma particular de ver el futuro, presten atención a la imagen que encabeza esta entrada; lo normal, es que hubiese sido la famosa nave Enterprise y no su tripulación la que estuviese allí. Yo le voy a dar más importancia a los humanos que al "barco", porque ellos son los verdaderos protagonistas, gracias a la evolución positiva que han desarrollado a lo largo de los siglos. La serie de Star Trek, es un ejemplo de cómo deberían ser los seres humanos y no son. Juega con la posibilidad de una reforma en el comportamiento humano en el futuro, no hay fronteras, no hay dinero, etcétera. Muchos episodios son una crítica a los defectos más dañinos del hombre, siendo estos reflejados en otras razas; por ejemplo, la avaricia de los Ferengi o la belicosidad de los Klingon. Convirtiéndose así, en parodias de lo que nosotros mismos podríamos llegar a ser si nos desviamos del buen camino. La serie ha contado además, con guionistas de la talla de Theodore Sturgeon, autor de Más que humano, y ha llegado al cine; aunque la mayoría de las películas son sólo extensiones de las propias series, excepto la última, que es más abierta a todo tipo de público, recibiendo por ello muchas imprecaciones de los fans más acérrimos. Recordemos que los humanos que aparecen en Star Trek no son los de hoy, sino los de un futuro lejano, y los propios seguidores lo demuestran enzarzándose en peleas nimias que no llevan a ningún lado.


¿Era Gene un visionario? ¿Se habrá equivocado? Ninguno de nosotros podrá saberlo. Lo que está claro es que él, ha intentado ponernos una guía de comportamiento. Me viene a la memoria uno de los episodios de la serie original, en el que se nos mostraba a una raza que se había aniquilado a sí misma porque unos tenían la mitad del rostro izquierdo negro y el derecho blanco, mientras otros nacían con los colores cambiados de sitio, ¿hasta dónde se puede llegar por algo que carece de importancia?
Hay muchas series de Star Trek, cada una con sus puntos fuertes y débiles, quizá la más representativa sería la segunda: La nueva generación, donde se nota un presupuesto mayor a la anterior y además cuenta con siete temporadas largas. Esa sería la que yo recomendaría a alguien que nunca antes haya visto nada de Viaje a las estrellas. Sin desmerecer a las otras, pues cada una a su manera tiene diferentes vertientes que las convierte en únicas e irrepetibles. Para mí, el carisma de los personajes que salían en la serie original es insuperable. Esa es la razón de que en las nuevas películas hayan optado por esos y no otros, esos films son entretenidos; pero no hay que olvidar las series, porque en ellas se encuentra el corazón donde laten las ideas de Gene. Yo a diferencia suya, soy más pesimista y dudo que el ser humano llegue a otro destino que no sea el de una distopía, pero me conmueve que alguien haya creado un mundo donde las maldades casi se han esfumado. También vemos a lo largo de los episodios un respeto a otras culturas muy diferentes a la nuestra, sin ser eso un obstáculo que bloquee el raciocinio aletargado que poseemos actualmente. Cualquiera que se acerque a Star Trek, comprobará que es mucho más que los viajes de una nave dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas, de nuevas civilizaciones, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.