Lovecraft no acostumbraba a utilizar los mismos personajes en diferentes historias, pero con Carter hizo una excepción, porque le dedicó varias:
La declaración de Randolph Carter, La llave de plata, A través de las puertas de la llave de plata y
En busca de la ciudad del sol naciente. Tres relatos y una novela corta que están bajo la influencia de Dunsany, un tipo que escribía, entre otras cosas, sobre una elfa que renuncia a su inmortalidad por el amor de un hombre en
La hija del rey del país de los elfos (1924). Lovecraft crea una especie de mundo fantástico emplazado en un plano onírico, al cual se ha de llegar por medio de una extraña llave de plata marcada con arabescos aparentemente indescifrables. Ésta es encontrada por Carter, un hombre que considera banal a su sociedad y añora la belleza de los casi olvidados sueños de su infancia. ¿Qué es la realidad comparada con el esplendor de los maravillosos lugares que visitó antaño mientras dormía? Durante un tiempo, Carter intentará buscar sucedáneos que le aparten del tormento que le hace languidecer; pero los dejará a un lado, porque usará la llave de plata para ir a otras dimensiones.
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Carter contemplando el descenso de
Warren a las tinieblas |
Al principio, en
La declaración de Randolph Carter, Lovecraft narra cómo Carter se ve envuelto en la desaparición de Harley Warren, cuando éste se interna en las profundidades de una cripta que se halla en un cementerio añoso. Debido, tal vez, a que el autor era solitario, muchos de los diálogos que escribió están faltos de naturalidad; de qué pie cojea Lovecraft no es un secreto; es trabajo del lector pasar por alto ese detalle para poder deleitarse con sus obras. Sin embargo, en
La declaración los diálogos cumplen bien su cometido a pesar de lo dicho. No en vano las últimas palabras del relato son una frase muy conocida dicha por un ente sobrenatural. Las descripciones, por otro lado, son su punto fuerte siempre y cuando los adjetivos poco comunes no sean una molestia; es decir, depende del lector. Además su número es elevado: «
Vagamente, puedo decir que su voz era profunda, hueca, gelatinosa, lejana, ultraterrena, inhumana, espectral».
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Esta llave sí que parece salida de un relato
lovecraftiano. Mucho mejor que la anterior |
El estilo es atávico, pero es parte del encanto de Lovecraft, si no hubiese adverbios terminados en mente por doquier..., no sería él. Es común que uno de los motivos de crítica más usuales que se hace a los escritores, sea cuando no son capaces de describir algo; pero cuando se trata de Lovecraft, un ser inefable..., es realmente un ser inefable debido a su amorfidad, y describir ciertas cosas podría romper la magia del miedo a lo desconocido. En
La llave de plata comienza la parte más cautivadora, que llegará a su cénit en
A través de las puertas. De la desaparición misteriosa de Carter, a su entrada apoteósica en los límites de la realidad. Donde atravesará las puertas necesarias para obtener conocimientos que muy pocos humanos han logrado conseguir. El tiempo y el espacio dejarán de ser enigmas más allá de su razón, y podrá viajar a través de ellos, explorando así la belleza de los lugares que había vislumbrado en su niñez. Los tres relatos atemporales que preceden a la novela tienen por sí solos una fuerza capaz de explicar por qué Lovecraft es recordado aún hoy; mas falta la parte larga de estas aventuras.
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Portada foránea con el título
original |
En busca de la ciudad del sol naciente es una combinación de terror lovecraftiano y la fantasía dunsaniana que ya se podía entrever en
La llave de plata. Narra la búsqueda que emprende Carter para encontrar la ciudad perdida de sus sueños. El derroche de imaginación es impresionante, mientras que el ritmo es rápido, porque el protagonista cambia de escenario cada pocas páginas: bosques encantados, palacios, barcos, montañas... todo está muy bien descrito, con sus atmósferas y criaturas endémicas. Queda patente la afición que Lovecraft tenía por los gatos, ya que juegan un papel determinante en la historia; la cual es difícil de resumir debido a la inmensa cantidad de detalles que posee. A pesar de que el Carter de esta novela es un viajero experimentado del mundo onírico, se las tendrá que ver con varios peligros de los que escapará por los pelos, porque lo que quiere no es del agrado de los dioses. Es posible conseguir el libro suelto, pero es aconsejable leer antes los tres relatos anteriores. Aunque quizá no sea lo mejor que Lovecraft escribió,
En busca de la ciudad del sol naciente es lo que más me ha gustado de él.
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Un titánico gugo enfrentándose a los
lívidos; dos enemigos guerreando entre sí
para regocijo del protagonista |
La variedad de situaciones es tal, que puede abrumar al lector poco habituado a este tipo de historias; pero el camino que se recorre junto a Carter es memorable, porque logra compendiar la esencia del género fantástico, al tiempo que lo adereza con pinceladas de su propia mitología. Carter es un héroe que no cuenta con espadas y armaduras que le permitan salir airoso de los combates, a cambio usa su intelecto, relacionándose así con aquellos que puedan serle útiles; pues conoce las distintas lenguas de esas razas. Eso le da cierta originalidad análoga a
El nombre del viento, título que si bien no ofrece muchas novedades al género, sí que lo evoluciona hasta cierto punto, acercándolo a más edades.
En busca de la ciudad del sol naciente está narrado en tercera persona, los pocos diálogos están descritos, es decir, integrados en el texto sin usar guiones —mejor—, y la prosa es la característica del autor, aunque como ya mencioné, la trama se desarrolla rápidamente. Aun junto a los relatos el número de páginas no es grande, por lo tanto, una edición de bolsillo que recopile todo sería perfecto.
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| El estudio de Warren |