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| ¡Shhhhh! |
La primera vez que vi la serie, aunque me gustó, pensé que no duraría mucho tiempo, porque con un asesino de protagonista, las escenas excesivamente violentas no tardarían en aparecer. Sin embargo, no sólo se mantuvo en antena, además consiguió, gracias a la pericia de los guionistas, que la audiencia subiese en cada temporada. En estados unidos goza de un gran éxito, pues pasó de 0,9 millones de espectadores en los primeros episodios, a 2,5 en los últimos; así que hay Dexter para rato. Lo único que hizo que la serie se tambalease fue el cáncer del actor protagonista: Michael C. Hall. Pero resultó ser tratable y pudo reincorporarse sin problemas.
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¿Estará la novela a la altura de
la serie? |
El argumento está basado en la novela
El oscuro pasajero, de Jeff Lindsay. Dexter Morgan es un forense especializado en sangre que trabaja para el departamento de policía, y en sus ratos libres se dedica a matar personas que hayan cometido alguna tropelía digna de castigo. Es, por lo tanto, una especie de justiciero. En la serie —el libro no lo he leído—, esa conducta fue moldeada por su padre adoptivo, Harry Morgan, un policía que al descubrir la oscura naturaleza de su hijo, intenta llevarlo por el mejor camino posible, y usarlo como una herramienta para eliminar a otros asesinos. Es posible que el motivo del enorme carisma que destila Dexter sea ése, porque a una gran parte del público le encanta ver cómo los villanos más terribles sufren por todo el mal que han cometido durante sus vidas; una trama original, con muchos giros, sorpresas y suspense, se encargará del resto: hacer que la serie sea una de las pocas opciones de calidad que quedan en la televisión.
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Parece un tipo normal, alguien
al que no te importaría tener
como vecino; pero esas gotas
de sangre le delantan. |
Dexter, a pesar del código inculcado por Harry, no deja de ser lo que es: un asesino que carece de empatía casi por completo, incapaz de tener fuertes sentimientos propios. Eso, lejos de hacer que el personaje sea inadecuado para ser la columna principal del argumento, le da más riqueza si cabe, porque se irán mostrando distintas situaciones, algunas más trágicas que otras, en las que su verdadera naturaleza corre el riesgo de ser descubierta por sus amigos y familiares. ¿Cogerán alguna vez a Dexter? La expectación ha durado ya cinco temporadas y ya se está preparando la sexta, que llegará en octubre si todo marcha bien. Uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta una serie, es volverse demasiado repetitiva cuando las múltiples rutas que puede escoger la trama se van cerrando, y las ideas exiguas que quedan sólo dan pie a reciclar lo anterior con la esperanza de que el grueso de los espectadores no se percate. A ver si los guionistas no caen en ese error, porque esta serie se merece un final que sea digno de ella.
