domingo, 28 de diciembre de 2014

Habitantes de YouTube

YouTube se ha convertido en una nueva forma de entretenimiento: es imposible no encontrar algún vídeo que satisfaga los diversos intereses de cada individuo. Hay de todo para todos, desde pesca con mosca hasta lo más estrambótico que pueda imaginarse.

Como en la entrada anterior mencioné a James Rolfe, un tipo que me lo hizo pasar estupendamente con sus vídeos, se me ocurrió que sería una buena idea traeros otras personalidades de YouTube; quizá le sirva a alguien para descubrir una nueva fuente de diversión. Serán tres en total, tres personas que ofrecen una calidad magnífica.

Estoy seguro de que al primero sí lo conocerás: 

¿Necesita presentación?
Varios años atrás, cuando mi presencia en internet se limitaba a escribir fanfics en foros de mala muerte, alguien me pasó un vídeo que se llamaba Dross juega Shufflepuck Cafe. ¡Epíforas e hipotiposis!, pocas veces reí con tantas ganas, y eso que yo, generalmente, no soy alguien risueño: imaginad a Severus Snape partiéndose de risa...; pues eso, Dross consiguió algo bastante difícil. Sí es cierto que luego se pasó repitiendo la misma fórmula, pero algunos de aquellos momentos son legendarios. Lo mejor de éste es el final: exabrupto extremo seguido de la maravillosa introducción de Star Trek. Inolvidable. 

Después de ver aquello, encontré su página —¿aún existe?—, que estaba llena de hilarantes artículos y nuevos vídeos. Tengo que darle las gracias a Dross, porque me entretuvo durante mucho tiempo. Hoy ya no es el mismo de antes, enfoca su trabajo hacia un mundo de misterio e impactos; aun así, sigue haciendo vídeos sobresalientes que son más acordes con su forma de ser actual. Es inevitable que la gente evolucione en uno u otro sentido; asimismo es inevitable que algunos echen de menos al Dross irreverente, ése que llevaba sombrero y gafas oscuras. Si tuviese que elegir... me quedaría con sus vídeos más recientes; aunque no estaría mal que le quitase el polvo al sombrero, porque empieza a repetirse.
  

El milenarismo ha llegado y ÉL es el profeta
A Loulogio creo que lo descubrí mientras buscaba la banda sonora de Robocop, pues recuerdo que Robocop tiene un problema —sólo el título ya induce a risa— fue lo primero que vi de ÉL, supremo hacedor de la batamanta, y me pareció divertidísimo. Después comprobé que tenía muchos más vídeos memorables en su canal. Lástima que no sea tan prolífico como Dross; al menos haciendo ese tipo de montajes, ya que tiene un sitio, Café con Lou, donde tuvo la intención de hacer un vídeo al día. Por supuesto, no llegó a concluir esa locura; empero... teniendo en cuenta el poco tiempo que él mismo se dio, me parece increíble el ingenio que tienen algunos Cafés.

Evidentemente, alguien así no podía pasar desapercibido, y no tardó en meterse dentro del peligroso terreno televisivo. No sé mucho de eso. Supongo que acabará encontrando su espacio si todavía no lo ha hecho. Según me han dicho, ahora aparece a veces en el programa de Buenafuente, donde tiene una sección. Me alegro de que alguien con talento haya conseguido lo que, sospecho, buscaba. Ojalá que le vaya bien y no tenga problemas con las acusaciones de intrusismo: «¿Dices que viene de internet? ¡Intruder alert!».

El señor Dayo a punto de desmenuzar un triple A
Dayo no posee tanta fama como Dross y Lou, ya que su número de seguidores es bastante inferior. Deduzco que se debe, en parte, a que tampoco es muy prolífico; pero seguro que irá atrayendo a su propio público. De todas formas, dudo que le dé importancia a eso: está claro que, a diferencia de otros que sólo buscan trepar a toda costa —la de ejemplos que podría poner; YouTube es todo un mundillo—, tiene pasión por lo suyo.

¿Y qué hace Dayo? Críticas, y vaya críticas: se nota que es un lector avezado, uno que sabe ordenar las ideas para que sean claras y fluidas. Tanto si estás de acuerdo con lo que dice como si no, es imposible no quedarse escuchándole. Me encantó su análisis de Hotline Miami, título que está en la lista de mis juegos favoritos, y sus vídeos sobre el celuloide no se quedan atrás. Dayo es audaz y dice sin miedo lo que piensa. Gracias a personas como él, mi grado de misantropía se mantiene bajo.

Además, al igual que Dross, parece que también tiene buen gusto para la música:


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