domingo, 27 de febrero de 2011

Dune

Una de las mejores portadas que
he visto, tremenda y con sabor añejo,
la pátina mejora el resultado final
Un peso pesado que con el tiempo se ha convertido en obra de culto y una de las más vendidas del género. Dune es por derecho propio una referencia para los lectores de ciencia ficción. Posteriormente, Frank Herbert escribiría El mesías de Dune y cerraría la trilogía prevista desde un principio con Hijos de Dune; pero el éxito enorme que tuvo le llevó a realizar más títulos: Dios emperador de Dune, Herejes de Dune y Casa capitular de Dune. Dejando un final abierto a una posible nueva entrega. Tras la muerte del autor se han añadido dos trilogías más que son un preludio a lo acontecido en Dune. Yo solamente he leído las seis de Frank Herbert, de las cuales me quedo con la primera, tan extensa como entretenida, y con algunas escenas brillantes que se quedarán fijadas en la memoria durante mucho tiempo. El libro recibió los premios Hugo y Nébula, desde mi punto de vista se los merece, pues estamos ante una de esas obras que marcan un antes y un después. Las novelas pergeñadas más tarde fueron levemente ensombrecidas por la grandeza de la primera.


Buena continuación, pero no supera
lo anterior
El argumento es muy atrayente. Para empezar no cae en el clásico error de estar situado en un tiempo demasiado cercano, pues la trama se desarrolla más allá del año 20.000; así que a Dune no le va a cazar nuestra propia época. ¿Y qué hay en un futuro tan lejano? Está claro: un imperio galáctico. El cual está dividido en feudos planetarios controlados por familias nobles, conocidos como las grandes casas, cada una con su emblema e historia. El protagonista, Paul Atreides, vive su infancia en Caladan, planeta en cuya superficie predomina el agua. A los quince años deberá mudarse con su familia a Arrakis por mandato del emperador, siendo este nuevo mundo la antítesis del anterior; es decir, un desierto hosco lleno de peligros. Arrakis también es conocido por el nombre de Dune debido a sus numerosas dunas, y es el lugar en donde discurrirá la trama. Puede parecer que un mero desierto no sea importante, pero en él se encuentra la melange, una especia preciosa que es el bien más preciado del universo, y obtenerla implica el alto riesgo de encontrarse con un gigantesco gusano de arena. Los Fremen, nativos del planeta y expertos en sobrevivir en él, son muy buenos cosechándola.


Nunca me gustó la película de Lynch,
a pesar de que tiene un elenco de lujo,
prefiero la miniserie
No es complicado adivinar que todas las casas están muy interesadas en el comercio de la melange, y serán capaces de hacer cualquier cosa para obtenerla. Recurriendo a las más viles artimañas si es necesario, sobre todo si se trata de una casa decadente. Las casas están dotadas un trasfondo y personalidad propia muy trabajados: los Harkonnen, regidos por el barón Vladimir Harkonnen -un tipo con obesidad mórbida que necesita un mecanismo para moverse-, son una de las casas más relevantes en la novela, su símbolo más conocido es un toro de hierro y son  bastante arteros. Atreides es la casa del protagonista, Paul Atreides, son los que reciben la orden de ir a Dune para fiscalizar el comercio de la especia. Destacan por su nobleza de espíritu y su buen trato hacia el pueblo; su símbolo es un halcón. Esas son las dos casas que más presencia tienen en la primera novela, aunque no son las únicas e iremos conociendo más a medida que avanza la historia. Hasta aquí lo más interesante y básico, no quiero extenderme para eludir posibles spoilers involuntarios. Basta decir que Dune es una obra ambiciosa capaz de satisfacer al lector más exigente.


El Barón Harkonnen pensando en
alguna maldad
Quizá una posible tara de estas novelas sea el ritmo narrativo, porque a pesar de tener varios momentos sublimes, -la prueba de la caja, la primera aparición de un gusano de arena, el banquete...-, otros se pueden hacer bastante pesados, deteniendo la historia como si se metiese un palo en las ruedas de una bicicleta. Esta sensación se irá incrementando según avancen las novelas. Pero no es un impedimento lo suficientemente grave como para que llegue a empañar el magnífico resultado final. Nos hallamos en definitiva ante una de las grandes obras que ha parido la ciencia ficción, un clásico imprescindible que ningún aficionado a soñar con las estrellas debería perderse. Lleno de personajes entrañables, situaciones cargadas de emoción, intriga, acción y mucho más. Sin olvidar ese formidable ambiente que Herbert consigue transmitir al lector; con tanta eficacia, que a veces da la sensación de que el aire se llena de arena. En el ámbito económico, hacerse con estas novelas -al menos las seis primeras- no es complicado porque están todas en formato de bolsillo, a diferencia de otras sagas que se venden en caras ediciones de tapa dura.


Ilustración del juego de mesa
Dune no se termina en los libros, también existe un juego de tablero muy llamativo. Vio la luz en 1979 y tuvo versión extendida en el 84. Yo no he tenido la oportunidad de jugarlo, ni siquiera lo encontré porque a estas alturas sería como ver El Dorado; según he leído en blogs de gente que lo tiene, se podía conseguir una versión francesa que tenía las instrucciones traducidas al castellano, o la inglesa, que estaba sin traducir. Las reglas se alejaban del típico Risk, y tenían la complejidad suficiente para hacer las partidas amenas, se podía escoger entre seis diferentes facciones y cada una tenía sus ventajas y defectos: los Atreides tienen la capacidad de ver el futuro (pueden mirar cartas antes de comprarlas); los Harkonnen son expertos en traiciones, (al comprar cartas de traición adquieren otra extra), etc. Como nunca he jugado no puedo dar un veredicto certero, pero tenía una apariencia muy atrayente. Una pena que no lo reediten. Esperemos que alguna de las nuevas compañías se atreva con él, porque creo que tendría unas ventas significativas si se adapta a la época actual. También podría ser interesante un juego de rol.


                                  ¡Me pido los Fremen!

lunes, 21 de febrero de 2011

RoboCop

Una pose heroica mientras busca a los
autores de esas pintadas
Filme ochentero, valiente, crítico con la sociedad y realizado mucho antes de que lo "políticamente correcto" corrompiese el celuloide. Un agente ha sido asesinado, y de sus restos, se rescatan algunas partes orgánicas para unirlas a un nuevo cuerpo de titanio, creando así a un nuevo cyborg llamado RoboCop. Los problemas no tardarán en aparecer, el resto de policías montarán una huelga, temerosos de ser reemplazados por él; por si fuese poco, la mente de RoboCop comenzará a tener flashbacks de su vida anterior, recordando a sus asesinos y siendo por tanto dominado por la venganza. Una película donde los villanos más peligrosos, no son esos que merodean por las calles -y eso que los de las calles son terribles, esto ha sido rodado en los ochenta-, sino los que se esconden en los altos rascacielos de las corporaciones, embutidos en sus trajes elegantes. RoboCop  tiene un argumento siniestro, en el que es necesario crear una especie de zombi tecnológico para combatir al exceso de criminales que acosan a los pobres ciudadanos.


Dick Jones esperando a RoboCop junto
a su nuevo guardaespaldas
A diferencia del recatado cine actual, aquí no se rehuye la violencia más extrema, mostrándose cuando sea necesaria; por supuesto, que una película sea violenta no es sinónimo de que sea buena, pero RoboCop, va más allá de los tiros y la sangre. Entre otras cosas, nos habla de los poderosos y su control sobre las masas, que se esconde tras la máscara feliz de la demagogia. Y también de qué manera se guardan las espaldas ante la justicia cuando cometen actos de corrupción. RoboCop, es un regalo para el espectador, que podrá contemplar con satisfacción cómo un cyborg pondrá en su sitio a un buen número de criminales de la peor calaña. ¿El fin justifica los medios? La respuesta a esa pregunta la recibirá el villano trajeado al final de la película en una escena apoteósica.


RoboCop ha aparecido en cómics,
videojuegos, series televisivas...
Teniendo en cuenta la situación en la que estamos ahora mismo -y muy probablemente no cambiará-, no nos vendría mal un RoboCop que buscase eficientemente al criminal, sea del tipo que sea, y lo eliminase sin compasión. Me pregunto cuántos serían defenestrados desde los pisos más altos de las oficinas. Volviendo a la película, se merece una mención especial la excelente banda sonora de Basil Poledouris, el mismo compositor que Conan el bárbaro tuvo la suerte de tener. El actor principal consigue que el magnífico traje de RoboCop aparente ser una verdadera máquina y el maquillaje que se puede apreciar cuando se quita el casco es impresionante, un rostro humano unido al metal; otra demostración de lo que son capaces de hacer los efectos especiales artesanales. RoboCop ha visitado el cine en tres ocasiones, pero cada filme fue un poco peor que el anterior, siendo la tercera parte un RoboCop bastante distinto del que se había presentado al principio, la atmósfera estaba viciada, el mito acabado. Todo para satisfacer esa nueva política en la que cada vez los guiones son más ñoños y los héroes más comedidos, así las mentes sensibles no sufrirán un colapso cuando la tinta roja aparezca.


jueves, 17 de febrero de 2011

Por qué no soy musulmán


Sinopsis: "Ibn Warraq hace por el islam lo que Bertrand Russel hizo por el cristianismo: un análisis profundo y necesario de las raíces de la religión y de las contradicciones de las sociedades musulmanas actuales. Una llamada valiente a defender la libertad de expresión y proteger los derechos humanos, especialmente los de las mujeres."

Ibn Warraq nació en el seno de una familia musulmana, cuando en 1947 se creó Pakistán, su familia se mudó a una de las ciudades importantes, Karachi; momento en el que fue enviado a Gran Bretaña para estudiar, quedándose allí a vivir durante los últimos veinticinco años. Se graduó en filología Árabe y Persa en la universidad de Edimburgo. Por qué no soy musulmán es una extensa crítica dirigida a una religión fundamentalista con unas costumbres abyectas y anacrónicas, como castigar un robo con la amputación o la conocida lapidación -que en realidad debería ser flagelación, pues la lapidación fue introducida posteriormente-; los islamistas lo defienden argumentando que sus leyes son compatibles con los derechos humanos,sin embargo, es evidente que esas prácticas son inhumanas.

Para ellos Mahoma no pudo haber sido un impostor, ¿por qué? Porque es inconcebible que tanta gente haya sido engañada por un simple estafador y farsante, es decir, valoran la verdad de una doctrina por el número de personas que creen en ella. En el mundo hay más cristianos que musulmanes, ¿significa eso que el cristianismo es más cierto que el islamismo? Cuando se público un libro titulado Cien autores contra Einstein, el reputado científico comentó: "si yo estuviera equivocado, con un solo autor habría bastado". Lo contrario también es cierto, cien autores pueden estar equivocados y uno tener razón. Esto me recuerda la biografía de Galileo, cuando afirmaba que la tierra giraba alrededor del sol y fue por ello tratado como un loco.

Y sin embargo se mueve

El libro es un constante desahogo para el autor, que arremete sistemáticamente contra todas las fisuras del islam, las cuales son muy abundantes. Pienso que podría haber sido más contundente si hubiese obviado las más conocidas, como la leyenda del arca de Noé, que fue tomada del génesis por el Corán. Aunque aquí tengo que decir que dicha historia ya la leí en Gilgamesh, así que debe ser simplemente un cuento antiguo incluido en las religiones. Por otra parte, no hay ninguna prueba geológica que indique un diluvio universal. Warraq -el nombre es un seudónimo-, también hace una denuncia contra la censura que ha castigado a todos los que han luchado contra el islamismo haciendo uso de la razón, siendo en muchas ocasiones castigados con la muerte.

Una posible solución contra el fundamentalismo islámico, podría ser el laicismo; pero costará mucho trabajo porque a diferencia del cristianismo -"Dad al César lo que es del César y a dios lo que es de dios" .(Mateo 22,17)-, en el islamismo, Mahoma además de profeta era hombre de estado. Desde un principio los musulmanes conformaron una comunidad que era a la vez política y religiosa. Se debe tener en cuenta que la separación entre iglesia y estado es uno de los pilares de la democracia, la primera enmienda a la constitución de los Estados Unidos dice: "El congreso no redactará ley alguna que establezca una religión o prohíba su libre ejercicio". Los padres fundadores defendieron la libertad religiosa e incluyeron en la Declaración de derechos la separación entre iglesia y estado.

Mahoma, el hombre que convirtió el paraíso en un lupanar
y nos trajo al niño de los jamones

Mientras no exista esa separación, las mujeres continuarán siendo inferiores, los no musulmanes que vivan en un país musulmán también tendrán una posición inferior y los no creyentes merecerán la muerte. Un mecanismo diseñado para encerrar a la población en una cárcel sin paredes, en la que no pueden cambiar de religión o costumbres sin correr riesgos graves. Sobra decir que hablamos de una religión beligerante que premia la muerte con un montón de vírgenes. Me he limitado a expresar las opiniones vertidas en el libro; personalmente pienso que se tratan de unas creencias muy inmaduras, porque son -si no recuerdo mal- seis siglos más jóvenes que las cristianas, así que tal vez necesiten tiempo para progresar; sin olvidar lo complicado que va a ser debido a las circunstancias descritas aquí. De momento, no se puede ser tolerante con el intolerante.

"Dios ha impuesto a todos los musulmanes el deber de combatir a los no musulmanes hasta que la ley humana acabe reemplazada por la ley de Dios"

 Datos del libro:
-Editorial: Ediciones de bronce
-Páginas: 350
-Encuadernación: rústica
-Precio: 22 euros

sábado, 12 de febrero de 2011

Lovecraft y el racismo


Sé que me voy a ganar muchos enemigos con esta entrada, pero me da igual, porque la mayoría de ellos son  jóvenes fanáticos que tiemblan ante la posibilidad de que uno de sus más queridos ídolos, que tienen en un pedestal áureo por su "genialidad y perfección", sea un sencillo humano con sus defectos. No, no puede ser -piensan-; esos escritores, músicos, pintores, etcétera, que tanto admiran, son extraordinarios e inmaculados como sólo un genio puede serlo. En lo concerniente al escritor de Providence, no hace falta buscar mucho para ver cómo ondea la bandera del racismo; sin ir más lejos vamos a ver algunos datos de la denostada Wikipedia. Yo he leído los relatos de Lovecraft, y si bien no recuerdo todos los fragmentos que allí se exponen, confirmo que algunos sí son ciertos.

Poema On the creation of Niggers:

Cuando tiempo atrás, los dioses crearon la Tierra; a imagen y semejanza de Júpiter al incipiente hombre moldeaban.
Para tareas menores las bestias fueron creadas;
aunque de la especie humana muy alejadas estaban.
Para llenar el vacío y unirlas al resto de la Humanidad,
los anfitriones del Olimpo ingeniaron un astuto plan.
Una bestia forjarían, una figura semihumana,
colmada de vicios, y "negro", fue llamada.

En la Llamada de Cthulhu, Lovecraft describe a un grupo de adoradores mestizos:

Examinados en el cuartel de la policía, luego de un viaje agotador, los prisioneros resultaron ser mestizos de muy baja ralea, y mentalmente débiles. Eran en su mayor parte marineros, y había algunos negros y mulatos, procedentes casi todos de las islas de Cabo Verde, que daban un cierto matiz vudú a aquel culto heterogéneo. Pero no se necesitaron muchas preguntas para comprobar que se trataba de algo más antiguo y profundo que un fetichismo africano. Aunque degradados e ignorantes, los prisioneros se mantuvieron fieles, con sorprendente consistencia, a la idea central de su aborrecible culto.

El siguiente fragmento pertenece a una de sus cartas personales fechada en el 23 de febrero de 1920:

Para el hombre evolucionado -la cumbre del perfeccionamiento orgánico en la Tierra- ¿Qué rama del pensamiento se ajusta mejor que aquella que conquista las más altas y exclusivas facultades humanas? El salvaje primitivo, o simio, simplemente rebusca en la selva para encontrar una compañera; ¡el ario eminente debe elevar sus ojos a los mundos de más allá y considerar su relación con el infinito!

En Herbert West: Reanimador describe a un varón africano que acaba de fallecer:

Era un ser repugnante, con pinta de gorila, unos brazos anormalmente largos que me parecían de manera inevitable patas anteriores, y una cara que irremediablemente hacía pensar en los secretos insondables del Congo y las llamadas de tam-tam bajo una luna misteriosa. El cuerpo debió tener peor aspecto en vida, pero el mundo contiene mucha fealdad.

En El horror en Red Hook, un personaje es descrito como " un árabe con una odiosa boca negroide", y en El caso de Charles Dexter Ward, se presenta de forma condescendiente a una pareja africana:

Conocía a la familia negra que habitaba la casa y fue cortésmente invitado a visitar el interior por el viejo Asa y su fornida esposa, Hannah.

Además de lo dicho anteriormente, algunos conceptos que expresa en sus historias podrían ser considerados hostiles hacia los judíos. Sí, es cierto que se casó con una mujer de ancestros judíos; pero hay declaraciones de ella bastante esclarecedoras, amén de que comentó que debía recordarle constantemente sus raíces a su marido cuando éste hacía algún comentario antisemita. 

"Siempre que nos encontrábamos en las calles de Nueva york, abarrotadas de personas de distintas nacionalidades y credos", escribió Greene después de su divorcio, "Howard venía lívido de la rabia. Parecía que iba a perder la cabeza".

 S.T. Joshi, uno de los primeros eruditos en Lovecraft dice que:

"No hay ninguna negación del racismo en Lovecraft, ni puede ser interpretada simplemente como "típico de su época", ya que parece que Lovecraft expresó sus opiniones más pronunciadamente (aunque generalmente no para su publicación) que muchos otros contemporáneos. Es también absurdo negar que el racismo entra en su ficción".

Lovecraft vestido de niña, ¿será verdad?
¿Será mentira? Debatámoslo durante meses

Con todos esos datos en la mano -lo dicho aquí es un resumen muy parco, si buscan encontrarán mucho más sobre el tema-, no falta quien niega el racismo inherente a Lovecraft, yo personalmente creo -no afirmo de manera categórica- que sí fue racista, pues para mí, teniendo en cuenta esa información y que otros escritores de su época no mostraban las mismas opiniones, es casi un axioma. Una de las defensas que se esgrimen, es que Lovecraft se mete en un personaje cuando escribe sus relatos; aparte de que hemos visto que esas ideas también se han reflejado en cartas personales, no entiendo por qué un autor va a meterse reiteradas veces en el interior de una mente racista para escribir pudiendo escoger cualquier otro estilo; según esa teoría, si yo me disfrazo de un personaje para escribir, podría, verbigracia, negar el holocausto y luego escudarme en que "me disfrazo con las ideas de un personaje; no soy racista en realidad...". En una entrevista, Pérez Reverte dijo precisamente eso, que cuando escribía sus artículos era un personaje; a mí me cae muy bien, pero lo veo como una excusa, una manera de poder decir lo que piensa  empleando a veces un tono prosaico sin tener luego demasiadas represalias, pues es un "personaje", no él.

Bueno, al menos le gustaban los gatitos
No sé qué se puede ganar defendiendo una postura u otra, es innegable que algunos párrafos de sus obras rezuman racismo, también existe la posibilidad de que todo sea una argucia -aunque no se me ocurre el porqué de ella-, o simplemente quisiese retratar la sociedad de ese momento; al final lo que se debe hacer es extraer lo mejor de los relatos sin perder el tiempo en digresiones que sólo llevan a un callejón sin salida. Lovecraft era un humano, y como tal tenía sus virtudes y sus defectos. Debatir si era racista o no puede ser infructuoso, lo importante es leerlo y disfrutarlo, porque independientemente de las opiniones reflejadas por él en la vida real y en sus obras, era un escritor magnífico y gracias a eso se le recuerda aún. Y ahora, dejen de perder el tiempo leyendo esta entrada y abran un libro de Lovecraft, uno de los mejores escritores de su género que, entre otras cosas, ha conseguido influir en una enorme cantidad de autores contemporáneos. Este artículo contiene una opinión personal y por lo tanto discutible, saquen ustedes sus propias conclusiones sobre lo dicho aquí. Yo no censuro los comentarios -siempre que se hagan con buena educación-, así que si alguien discrepa puede opinar con libertad.

miércoles, 9 de febrero de 2011

After Dark


La portada deja claro que el nombre de Murakami vende, nótese la diferencia de tamaño entre el título de la obra y el autor, que ha ido aumentando indefectiblemente su fama gracias a un estilo sencillo y cargado de una atmósfera enigmática. After Dark comienza describiendo la ciudad nocturna en la que transcurrirán dos historias entrelazadas, diferentes, con su propio ritmo. En la primera se nos muestra a Mari, una chica joven que está en un bar-restaurante, tomando un café mientras lee, escenario en el que se reunirán con la chica los personajes más relevantes de esa trama; en la segunda, la hermana de Mari duerme en su lecho, y un televisor desenchufado muestra imágenes desconcertantes. Al principio de cada capítulo, un reloj circular nos señalará la hora exacta en la que transcurre la acción; recurso sencillo y original que le imprimirá al relato personalidad propia.

After Dark es una de las novelas en las que Murakami juguetea con el surrealismo, aunque no en el mismo grado que otras, pues aquí es más sutil y permite al lector hacer varias interpretaciones respecto a qué ha podido suceder exactamente. Es una novela sencilla, fluida, con párrafos cortos fáciles de digerir. La prosa de Murakami suele ser adictiva y ésta lo es, tanto, que el libro puede resultar algo corto. Pero no por ello deja de ser una buena experiencia. Según he podido comprobar, hay gente quejándose de que el autor no dé una explicación a algunas cosas; pero la trama es así, depende de cada cual que llegue a gustar o no. A mí sí me ha gustado, a pesar de la austeridad de las descripciones y el estilo cinematográfico; pues precisamente eso es lo que hace que se lea con rapidez, es decir, se trata de una novela liviana, y debe leerse en el momento adecuado. 

jueves, 3 de febrero de 2011

Gracias, Ibáñez

Los inicios; están claras las influencias
Con el paso de los años me había olvidado de dos célebres agentes secretos, que con sus aventuras tan bien me lo hicieron pasar en aquellos lejanos tiempos pretéritos. Ha sido una película española, El gran Vázquez, la culpable de que reviviese esos días en los que cualquier cosa podía suceder en la organización llamada T.I.A -Técnicos de investigación aeroterráquea-; pues cuando aún contaba mis años con menos de diez dedos, el mayor tesoro que poseía era una extensa colección de Mortadelos, que releía varias veces sin aburrirme gracias a la habilidad que tiene Ibáñez para encadenar un gag divertido tras otro. Esta entrada servirá para agradecer la dedicación, la amabilidad y la simpatía, del creador de historietas que más me ha gustado cuando dedicaba una importante parte de mi tiempo a viajar entre viñetas.

¿Estará cansado de tanto firmar?
Dicen que todo empezó cuando Ibáñez, en una edad muy temprana, se acercó a su padre, que estaba leyendo un periódico, y le dibujó un ratón en una de las esquinas; al padre le gustó tanto que se le quedó, guardándoselo en la cartera. Tanto si es verdad como si se trata de una leyenda, lo importante es el peso que Ibáñez ha tenido en varias generaciones, muchas de ellas lectoras gracias a él. En una entrevista para la televisión, decía que procuraba tener un lenguaje sencillo para que los niños no tuviesen problemas a la hora de comprender, y que además Mortadelo podía ser una puerta para acceder a lecturas más elevadas: "De estos tebeos, por ejemplo pueden pasar a Julio Verne y más adelante de ahí a Kafka". Puede sonar un poco pretencioso, pero es cierto y yo mismo puedo dar fe de ello.

Otra creación de Ibáñez,
por desgracia muy actual...
En mi caso pasé de los Mortadelos a los libros del barco de vapor, después vendrían los clásicos: Poe, Stevenson, Defoe, Melville, etcétera. Así que la lectura de estos tebeos me resultó muy beneficiosa e inocua. Humor sano, del que podemos decir sin atisbo de duda que cada vez escasea más. De las películas que han salido prefiero no hablar, ya que me disgustan tanto que ser objetivo me resultaría demasiado costoso; pero la de El gran Vázquez fue una sorpresa porque sí me agradó; una comedia que refleja la vida picaresca de Vázquez -él era así en la realidad, por algo fue la inspiración para crear al moroso de la 13, Rue del Percebe-, y nos muestra a un joven Ibáñez en sus comienzos, admirador de Vázquez, muy trabajador y carismático. Que pronto se convertiría en el prestigioso historietista de hoy, el cual ha publicado en numerosas partes del globo como Turquía, Brasil, Italia, Finlandia... curiosamente, de entre todos esos países fue en Alemania donde los dos agentes han alcanzado una mayor notoriedad, convirtiéndose allí en Best- sellers; siempre que Ibáñez visitó ese país, ha sido cordialmente recibido con largas colas de personas ansiosas por recibir uno de sus dibujos.

"Cuando admiro a alguien, me interesa lo que hace, no su vida" F.I

martes, 1 de febrero de 2011

Los detectives salvajes


Iconoclasta, descarnado y de lectura difícil; así es Los detectives salvajes de Bolaño. Tanto la portada como la sinopsis pueden engañar al lector, haciéndole pensar que se trata de una historia sencilla. Durante la primera parte, Mexicanos perdidos en México, el autor traza una línea argumental convencional, aunque no está exenta de pequeñas partes que pueden hacerle fruncir el ceño al lector común, poco acostumbrado a leer páginas enteras rellenadas con nombres de autores. La segunda parte, llamada Los detectives salvajes, es un conjunto de varias historias donde proliferan una gran cantidad de distintos personajes, que aunque están muy bien trabajados, son tantos que pueden llegar a abrumar. Estos pequeños relatos, escritos de una manera muy actual y con buen ritmo, son excelentes; pero es irremediable que unos gusten más que otros y habrá momentos tediosos. El autor integra los diálogos en el texto, de una manera que recuerda un poco a Saramago, y consigue que las páginas se transformen en un enorme párrafo que se lee velozmente.

Bolaño, fumador empedernido

La última fase del libro se enlaza con la primera, continuando la trama donde ésta la había dejado, de manera que podríamos decir que la novela en realidad está dividida en dos partes, como un puente estragado que se haya derruido por la mitad. La trama se centra principalmente en los real visceralistas, un grupo de poetas que se irá separando por distintos motivos tras intentar modernizar la poesía mexicana. Se dice que hay cierta semejanza entre uno de los personajes -Arturo Belano- y el propio autor; también que Ulises Lima podría estar inspirado en un amigo cercano de su juventud. Lo cierto, es que Bolaño, Santiago Papasquiaro y otros poetas fundaron el infrarrealismo, una corriente literaria de vanguardia.

No es una lectura sencilla, así que sólo se lo recomendaría a aquellos que tengan una dilatada experiencia como lectores. Pues se trata de un libro transgresor, que combina coloquialismos con una prosa que en ocasiones se acerca a lo poético. Debo destacar la enorme calidad de los personajes, que harán gala de personalidades muy diferentes: uno no deja de soltar frases en latín, otro tiene un pensamiento tosco y redundante, etc.

Datos del libro:

-Editorial: Anagrama
-Páginas: 609
-Encuadernación: rústica
-Precio: 14,50

¿Son los auténticos protagonistas de la novela?